Sanando las heridas más profundas del corazón

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Índice

    Cuando hemos sufrido en la vida, existen heridas
    profundas en nuestro corazón que pareciera que nadie puede sanar y restaurar.
    Es cuando como cristianas debemos luchar en contra de nuestros pensamientos erróneos
    de duda. Porque para Él soy su hija amada y escogida. Debo aferrarme a su
    palabra y decir que a pesar que mis sentimientos me dicen otra cosa, la palabra
    de Dios debe ser presentada tal cual es. Es entonces cuando recuerdo “Dios me
    ha dicho que soy valiosa y le creo”.

    Salmos 147.3 “El sana a los quebrantados de corazón, y
    venda sus heridas”.
    Salmo 71:20 “Tú, que me has hecho ver muchas angustias
    y males, Volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la
    tierra”.


    Recordemos
    estas verdades que a pesar del dolor nuestro Padre celestial toma todo para bien
    y  en medio de su agradable gracia nos da
    una vida nueva en Cristo llena de esperanza.

    Al respecto Nancy DeMoss de Wolgemuth
     explica que  “Dios
    toma el dolor, la aflicción y las heridas de nuestro pasado y nos capacita para
    ser un medio de gracia, de sanidad y restauración en la vida de otros. Tu
    historia tiene un propósito. Es algo que Dios quiere usar”.


    Porque
    a través de nuestra historia podemos ser de bendición a otros que necesitan a
    gritos de la ayuda de Dios, su perdón, amor, gracia y misericordia… Porque no
    hay nadie que nos ame más que Él. Esto se muestra en que dio su vida por ti mí y por mí ¿qué fantástico no te parece?


    Pedro 2:24
    “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo
    sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la
    justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.


    Es
    hermoso recordar esta gran verdad que a pesar todo nuestro pasado y heridas el
    Señor murió para darnos vida y vida en abundancia, llevó nuestro pecados para
    que seamos justos por su muerte en la cruz y ser considerados hijos de Dios por
    creer en Jesucristo. Si permitimos que Dios tome el control de nuestros
    pensamientos, pasado y vida,  Él promete
    darnos una nueva en Cristo.
    Muchas veces no sabemos porque Dios permite algo en
    nuestras vidas que nos cause mucho dolor, pero lo cierto es que su Palabra nos
    asegura que todo, sea lo que sea, obrara para bien en nosotros aun cuando no lo
    veamos en ese momento. ¿Estás listo o lista? ¿Qué esperas? Deja que Dios te
    sostenga en sus brazos tiernos como su hija o hijo, sane tus heridas y
    transforme tu vida en Cristo.

    Sobre el Autor

    Joeel Gonzalez
    Joeel Gonzalez
    Redactor especializado en noticias cristianas e innovación. Exploro cómo la tecnología y la fe se entrelazan en nuestra sociedad. Actualmente trabajando en Oyehermano.com

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