FRASES BÍBLICAS DE CONSUELO POR MUERTE

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FRASES BÍBLICAS DE CONSUELO POR MUERTE

MEJORES FRASES BÍBLICAS DE CONSUELO POR MUERTE

“Cuando
ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias”. (Salmos
34:18).

            Un clamor es una expresión
maximizada desde el alma; en estos casos, la gente necesita su espacio para
llorar y desahogarse; pero esto es algo que no se puede hacer ante cualquier
ser, sino a alguien que realmente te escuche y te responda; ante tal
circunstancia Dios es el Ser correcto a quien se puede acudir.

 

No
temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te
fortalezco y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa. (Isaías 41:10).

            ¿Qué
voy a hacer ahora?
Es algo que muchos se preguntan después de perder a su
pareja, padres, hermanos, socios, compañeros o cómplices de vida en general.
Meditar en este versículo sin duda manifestará la paz de Dios en el creyente y
le ayudará a recordar que fue conectado con esa persona que falleció por la
Gracia de Dios; así que, ese mismo Dios ahora le fortalecerá, lo acompañará, lo
ayudará, y lo sostendrá hasta llevarlo a nuevas e importantes victorias.

“Hay
un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para
nacer y un tiempo para morir, un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar
lo plantado; un tiempo para matar y un tiempo para curar, un tiempo para
demoler y un tiempo para edificar; un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar”. (Eclesiastés 3:1-4)

            Es muy dañino para el ser humano
evitar e ignorar los momentos tristes. Muchas personas han tratado de no llorar
la muerte de personas cercanas y esta acción a la larga, les genera problemas
de salud física y mental bastantes delicados.

            Por eso, es bueno vivir cada
momento  a plenitud, incluyendo entonces
los que son sumamente tristes. Llorar aporta beneficios bastante interesantes
en la gente y verdaderamente cuando lo haces en presencia de Dios lo
experimentarás con quien es el mejor Consolador del Universo. (           El Espíritu Santo de Dios).

¡Qué penosa es para
el Señor la muerte de sus amigos! (Salmos 116:15).

            Algo que reconforta muchísimo es
saber que compartes el momento de dolor amargo con otros y que estos son
empáticos contigo. De una forma bastante interesante, es hermoso saber que
mientras lloras, recuerdas y te entristeces por la pérdida física de alguien
que hizo amistad con Dios, Él también te acompaña y se siente triste contigo.
¡No estás sólo y el Señor, te acompañará hasta el final.
 

“He
peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe”. (2
Timoteo 4:7)

            Hay personas que ya tenían que irse,
quizá su cuerpo no daba más ó que evidentemente ya cumplieron su propósito en
esta vida. Para estos casos, las presentes palabras que escribió Timoteo ayudan
mucho a que las personas que amaban al fallecido puedan aceptar que esta
persona se fue a descansar.

            De esta forma, los dolientes
comienzan también a manifestar una paz en medio de la tristeza totalmente
sobrenatural y llena de consuelo.

 

“Porque
Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro
Señor Jesucristo, que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo,
vivamos unidos a él. Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo
están haciendo”.

(1
Tesalonicenses 5:9-11)

            ¿Alguien puede escapar del destino
de Dios? Dudar de esto, sería poder en tela de juicio la soberanía de Dios. Por
el contrario, si aceptamos esta verdad, podremos entender que Dios creó a quien
falleció para la Salvación; lo cual enciende la paz de los dolientes, haciéndoles
tener la certeza de quien se marchó ahora está en lugar mejor.

 

“Todo lo puedo en
Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13).

¿Cómo podré superar esto?
¿Cómo evitaré caer en depresión? ¿Ahora qué voy a hacer esta situación?

Este
es uno de los versículos más sonados de la Biblia y le recuerda al creyente
muchas ocasiones en que meditando en él; Dios les dio entonces la respuesta o
solución que necesitaban. Así que, ¿Si Dios en aquella oportunidad te ayudó,
acompañó y dio la respuesta; qué te hace pensar que esta vez lo hará
nuevamente? ¡Todo lo puedes en Cristo que te fortalece!

Sobre el Autor

Joeel Gonzalez
Joeel Gonzalez
Redactor especializado en noticias cristianas e innovación. Exploro cómo la tecnología y la fe se entrelazan en nuestra sociedad. Actualmente trabajando en Oyehermano.com

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